Quizás eres una de esas personas que considera que su negocio está funcionando bien.
Y seguramente es así.
Quizás tienes una buena facturación y tus ingresos te dan para pagar todos tus gastos, para disfrutar de algunos caprichos e incluso para ahorrar un poco.
Pero a lo mejor también te gustaría no ser tan esclavo de tu negocio, no tener que trabajar tantas horas ni vivir con esta incertidumbre de no saber qué sucederá si hay algún “imprevisto”.
Te digo algo,
Mientras todo va bien, la situación económica es favorable, tienes tiempo, salud, dinero, energía…el negocio factura y hasta puede que parezca que va creciendo.
Pero cuando realmente sabes si tienes un negocio rentable es cuando sucede algún evento inesperado que lo puede poner entre las cuerdas (una crisis económica, inflación elevada, un accidente o una baja laboral, un incremento de la competencia, la necesidad de tomarte un respiro y bajar el ritmo de trabajo…)
Mira,
Hoy en día existen 2 tipos de negocios que están funcionando:
Pero antes de seguir,
Si reconoces alguna de estas situaciones o sientes que te ha pasado algo similar a lo que me comentan muchos de los negocios con los que trabajo cada día, que:
Pero aún así la web tiene pocas visitas y no consiguen retener a las pocas que entran
Y casi siempre los hay, pero contando que al SEO también se le ha de pagar, al final están perdiendo más dinero del que ganan.
Pero claro, estar en las redes reclama conocer el medio y tiempo para mantenerlas al día, así que necesitan un community manager.
Y un esfuercito más porque piensan: “llegados a este punto, no vamos a tirar la toalla”.
Dos meses después tienen unas redes sociales impecables y muchos likes. Están ilusionados pero con algunos miles de euros menos y la ilusión no les da para vivir un mes más
Así que buscan a un trafficker para lanzar campañas en google, Facebook, Instagram…
El resultado se ve. Están llegando más personas a la web e incluso algunas están comprando.
Pero los gastos de publicidad (que no paran de escalar) sumados a las facturas del diseñador, del SEO, del community manager y del trafficker, son insostenibles y no hay margen para seguir funcionando
Y claro, el estrés es cada vez mayor y está haciendo mella
Los esfuerzos por salir adelante y las inversiones en dinero, tiempo y energía no son proporcionales con el resultado.
El proceso de venta se ha complicado y sofisticado de tal manera que ahora para seguir vendiendo han de trabajar más horas, contratar a muchas personas especializadas, con más sueldos que pagar y menos control sobre su negocio.
Y así va pasando el tiempo mientras ven cómo sus recursos van disminuyendo, su calidad de vida empeora y su competencia va ganando terreno…
Y aparece la frustración y la tentación de “tirar la toalla”.
Bueno,
si te fijas cómo funcionan muchos de los negocios actuales y cómo se manejan, te darás cuenta que la mayoría son frágiles.
Aparentemente funcionan bien pero cuando se encuentran en una situación delicada, se reducen las ganancias, se pierden clientes, se baja la rentabilidad,…
Si tienes la sensación de que tu negocio podría encontrarse en este grupo de los negocios frágiles, quiero decirte que no te preocupes, que esto es algo mucho más común de lo que piensas.
Y es que no somos conscientes de ello porque el ritmo frenético del día a día no nos permite pararnos a analizar la situación.
Tenemos que buscar maneras de facturar más, de atraer más clientes, de ser competitivos…
En definitiva, que siempre vamos con el agua al cuello.
Y es que si crees que tu negocio se podría encontrar en una situación de fragilidad,
en esta carta voy a mostrarte una manera sencilla y prácticamente infalible de tener un negocio sólido para ponerle solución a todo esto y estructurarlo de tal manera que te permita ganar más, con menos esfuerzo y trabajando menos horas.
Sin aumentar drásticamente tus gastos.
Sin estrategias complicadas.
Sin tener que estar en todas las redes sociales o incluso sin utilizarlas.
Sin tener que contratar a una plantilla de 14 personas ( ó 3 ó 25…) para hacer trabajos que podrían ser prescindibles y que suponen más gasto que beneficio.
Sin tener que trabajar 10 horas al día teniendo que sacrificar el tiempo que te dedicas a ti y a los tuyos.
Sin estar sufriendo constantemente por cualquier imprevisto o situación desfavorable que se pueda presentar.
Y te digo esto porque cuando hablo de un negocio frágil sé muy bien de lo que hablo.
En realidad esta era la historia de los 4 primeros años de mi negocio.
En esa época sentía que trabajaba las 24 horas del día, no podía relajarme y estaba agotada.
Temblaba solo de pensar que pudiese caer enferma, no podía tomar unas vacaciones decentes con mi familia porque no podía despegarme de mi empresa si quería seguir cobrando, no podía subir precios porque temía que la competencia me barriera…
A menudo pensaba que estaba viviendo para trabajar y recordaba que había montado este negocio precisamente porque quería trabajar para vivir mejor.
La pregunta que más me rondaba por la cabeza era, ¿por qué me da la sensación que a la mayoría de negocios les va muy bien y yo, a pesar de todos los esfuerzos, no consigo tener un negocio que funcione sin tener que estar tirando del carro constantemente?
¿En qué estoy fallando?
Mira, como arquitecta que soy, tengo muy claro que a la hora de proyectar y construir un edificio, hay seguir un proceso.
Por ejemplo:
Imagínate que compro las mejores ventanas del mercado, las más aislantes con su doble acristalamiento y su cámara de aire.
Y ya veré dónde las encajo..
Luego levanto 4 paredes porque tengo unos cuadros preciosos que compré en una galería.
Entonces busco una pintura decorativa de calidad, resistente y antimanchas en colores cálidos para pintar las paredes con estos tonos que me encantan.
Más tarde me doy cuenta de que también voy a necesitar una chimenea si no quiero pasar frío, y me acerco a comprar el último modelo y el más sofisticado.
¡Ah! Y las puertas.
Espera, y las vigas y las tuberías y el pavimento …
Y a pesar de tener las mejores ventanas (mucho más aislantes y resistentes que las de mi vecino), a pesar de tener la pintura más cara o la chimenea más sofisticada,….NO tengo una casa.
¿Acaso las ventanas no aíslan correctamente? ¿Acaso no necesito una chimenea para calentarme? ¿O paredes bien pintadas y cuadros para que mi casa se vea bonita?….
Pues claro que las necesito,
pero antes tendré que plantearme que esa casa necesita de una estructura, de unos cimientos sobre los que sustentarse y de un proceso lógico de construcción en el que cada paso tenga un sentido para tener como resultado una casa sólida y funcional.
Lo mismo pasa con los negocios que son frágiles.
Que han construido partes aleatorias,
partes que están bien de manera aislada como puede ser una buena web, un SEO trabajado, publicidad, webinars, publicaciones constantes en RRSS, lanzamientos, email marketing … y cosas que incluso pueden funcionar mientras todo esté en orden y tranquilo.
Pero si no hay una estructura de base, si no se conectan todas las piezas, el resultado será un negocio frágil, débil, sin capacidad de respuesta y con muy pocas (o ninguna) posibilidades de resistir en un mercado tan caótico, cambiante y saturado como el actual.
Por el contrario, un Negocio Antifrágil:
Y ahora….
Aprovechando lo que ya tienes ahora y está funcionando, sin necesidad de ponerlo todo patas arriba y sin tener que gastar grandes cantidades de dinero, …
He creado una estrategia llamada: “Estrategia de Márketing Antifrágil”
Con la que puedes crear una estructura sólida para tu negocio que te permita seguir facturando y creciendo, trabajando menos horas, sin depender de lo que pase a tu alrededor y sin preocuparte por la competencia (de la que más bien puedes sacar mucho provecho).
Porque si no hay personas dispuestas a comprar, no tienes un negocio.
Entonces,
crearemos un sistema de captación que funcione para tu caso concreto o, si ya lo tienes, estudiaremos si se puede mejorar para atraer a tus mejores clientes, esos que tú quieres, los que están dispuestos a pagar por lo que ofreces y con los que quieres establecer una relación a largo plazo.
Por ejemplo:
Si ya funciona, perfecto.
Pero si detecto que se puede mejorar, te ayudaré a conseguir:
1- Que sea tan valiosa y atractiva que tus clientes potenciales no puedan quitársela de la cabeza y te compren sin preguntarte siquiera el precio
2- Que sea tan diferente que te quites de encima a la competencia.
Es el último paso y el decisivo para transmitir a tu audiencia todo ese valor que estás ofreciendo a través de tu discurso de marca, en tus emails, textos web, cartas de venta, fichas de productos o anuncios.
Unos buenos textos para multiplicar todo ese valor de tu oferta y que consigan más ventas, más ingresos y con la menor cantidad de tiempo posible.
¿Y así de sencillo?
Sí, así de sencillo (que no es lo mismo que fácil).
Te cuento.
En los años 70 Steve Jobs lanzó el Apple II, el ordenador que empezó la revolución de los PC con un lema
“La sencillez es la máxima sofisticación”
Ken Segall, el director creativo que trabajó durante años al lado de Steve Jobs comentaba que Jobs siempre tuvo alergia a cualquier sugerencia que pudiera añadir a su estrategia una capa de complejidad.:
En su libro “Increiblemente simple” explica que la sencillez es una de las claves del éxito de Apple y añade:
“La complejidad infecta los productos, las estrategias, los procesos y el márketing de la mayoría de empresas y les impide ser más eficientes y conectarse con sus clientes”
Por eso la sencillez es clave en una Estrategia Antifrágil.
Entonces, no sé si a ti te interesa o no, pero…
Si quieres ponerla en práctica en tu negocio, solo tienes que hacer click aquí abajo y rellenar el breve formulario para ver si podemos trabajar juntos.
Tanto si veo que hay posibilidad como si no la hay, te contestaré en menos de 48 horas.
Lo primero que quiero decirte es que este servicio NO es para cualquiera.
Las razones son muy sencillas y es (casi) seguro que si tienes un negocio estarás de acuerdo conmigo.
Si no es así, te lo diré inmediatamente porque respeto profundamente mi tiempo y mi trabajo de la misma manera que respeto tu negocio, tu tiempo y tu dinero.
Así que solo aceptaré tu propuesta si veo posibilidades claras de éxito.
¿Qué es lo que voy a pedirte antes de sentarme contigo?
No me importa si vendes tornillos, barras de pan o chalets de lujo. Esto es irrelevante.
Voy a trabajar contigo SOLO si cumples con estas 2 premisas.
Pero hay más:
Solo trabajo con personas que respetan el criterio de los profesionales a los que contratan. O sea, en este caso el mío.
Básicamente porque si voy a investigar a tu cliente ideal, diseñar una estrategia o voy a escribir unos textos y luego vas a hacer lo que te da la gana, mejor no tires tu dinero y háztelo tú mismo.
Obviamente si hay algo que no te gusta o con lo que no te sientes cómodo, lo podemos comentar y revisar, pero te pediré que no tomes decisiones que afecten a mi trabajo al margen de mi criterio.
Como ya te he dicho antes, pido el mismo respeto por mi trabajo como el que yo tengo por tu negocio.
Aunque es probable que veas avances desde el principio, el resultado de esta estrategia NO es inmediato.
Tendrás que tener paciencia y confianza en lo que estamos haciendo.
Y esta es la mayor garantía.
Porque una estrategia que transformase tu negocio de manera inmediata sería tan fiable y sólida como una dieta que te prometiese bajar 20 kilos en 2 semanas.
¿Podría ser? Claro.
Pero muy probablemente a medio (o corto) plazo tendría consecuencias nefastas para tu salud y un efecto rebote irremediable.
Las personas más exitosas saben que los cambios profundos y duraderos requieren tiempo y perseverancia.
Otra cosa importante que has de saber…
Es que el precio de mis servicios NO es negociable.
Cada caso en concreto tiene unas necesidades y hago un presupuesto personalizado, pero no trabajo una Estrategia Antifrágil por menos de 6000€, una carta de ventas por menos de 3000€ o una estrategia de email márketing por menos de 1200€.
Igual te parece caro. O barato
La verdad es que no me preocupa en absoluto.
Lo único que puedo decir es que voy a implicarme al 100% en tu proyecto y que no voy a finalizarlo hasta que veamos resultados.
Esta es la razón por la que no trabajo con más de 2 clientes a la vez. Para tener toda la disponibilidad y el tiempo que necesita cada negocio.
Y el pago es siempre por adelantado.
El 30% en el momento de aceptar el compromiso y antes de la primera reunión que tengamos.
El otro 70% una vez tenga toda la información necesaria que voy a pedirte y antes de ponerme a investigar a fondo tu negocio, a tu cliente y ponerme a escribir.
Esta condición tampoco es negociable y no hago excepciones.
Los tiempos
En general trabajo con nuevos clientes como mínimo a un mes vista.
Este es trabajo muy completo y requiere de toda mi implicación; esta es la razón por la que solo comienzo 1 cliente al mes y trabajo con un máximo de 2 clientes a la vez.
Si tienes mucha urgencia te recomiendo que eches un vistazo por ahí. Estoy segura de que acabarás encontrando alguna opción que se adapte a lo que necesitas en este momento.
Si quieres que trabajemos juntos y no te importa esperar, entonces puedes seguir adelante y explicarme lo que necesitas rellenando este formulario.
Lo leeré con detenimiento y te responderé.
Tú decides si te interesa o no.
En el caso que sí, pincha aquí:
Estudiaré tu petición y tanto si veo que hay posibilidades de trabajar contigo como si no, te contestaré en menos de 48 horas.
Pues eso,
Si te interesa, quizás puedo ayudarte a crear un sistema de Negocio Antifrágil: Sin grietas, que resista a cualquier situación, que saque provecho hasta de las peores adversidades y que siga aumentando sus ingresos a pesar de toda la competencia que hay en el mercado.
Para que mañana puedas coger una baja laboral o tomarte un tiempo de descanso mientras sigues ganando dinero con tu negocio (y lo más importante, viviendo tranquilo).
Si te interesa es aquí:
PD: Rellena este breve formulario y tanto si podemos trabajar juntos como si no, te responderé en menos de 48 horas.