Teniendo en cuenta esta afirmación,
Años atrás, cuando tenía un negocio online de danza, me pasó algo que me hizo comprender por qué, por más que hacía, las ventas no remontaban.
Verás,
Un día recibí un correo de una mujer que decía que quería comprar algunos artículos de la web.
Era el típico correo con preguntas como los que había recibido cientos de veces, de personas que buscaban información para luego comparar precios en otras webs y acabar comprando lo más barato.
Aún así, siempre respondía tratando de dar la máxima información y mostrando mi predisposición a ayudarles.
Pero esta vez, por las circunstancias que estaba pasando, no tenía tiempo, ni paciencia.
La clienta era de mi ciudad, así que lo único que le respondí fue:
Estaba convencida de que no iba a venir… Pero me equivoqué.
Al día siguiente acudió a la tienda. Estaba desesperada y necesitaba respuestas urgentes.
Después de atenderla, la mujer acabó llevándose todo lo que venía a “mirar” y algunas cosas más. Pero antes de irse me dijo algo así como:
( Tendo que decirte que al menos hasta que traspasé mi negocio, esa mujer fue una de mis mejores clientas).
Verás,
Cuando tienes al cliente potencial delante, es más fácil conseguir que te escuche. O por lo menos que te oiga, porque probablemente se quedará aunque solo sea para no hacerte un feo.
Pero cuando el usuario está detrás de una pantalla, la cosa se pone mucho más peluda.
O lo que ve y lee en tu web y en tus anuncios atrae su atención y su interés desde el primer momento, o pasan cosas como que:
Aún hay quien cree que tener un buen producto o servicio, o que tener unas fotos superprofesionales es suficiente para vender.
Pero los no hay nada, por bueno que sea, que se venda solo.
Y si no date una vuelta por internet y mira lo que hacen las empresas que más venden.
Más aún hoy en día, con el constante bombardeo de estímulos al que estamos expuestos.
Entonces, puedes hacer dos cosas:
1- Contratar a un comercial, dedicarle tiempo para que aprenda todo sobre tu negocio, pagarle una nómina con sus pagas dobles, rezar para que no te pida la baja, negociar vacaciones,
2- O convertir tus textos en ese comercial que trabaja para ti las 24 horas del día, los 365 días del año… Sin nómina, sin vacaciones, sin bajas, sin períodos de formación…),
¿Cuál eliges?
Bueno,
No sé si tienes personas que trabajan como comerciales para ti, pero si estás leyendo esto, seguramente ya tengas una web con unos textos en los que explicas qué haces, qué ofreces, quién eres…
Porque si no es así, sería una verdadera lástima.
Sobretodo teniendo en cuenta lo sencillo y lo barato que puede salirte darle una vuelta a esos textos para que más personas que se queden en tu negocio y acaben comprando una y otra vez.
Fíjate en una cosa:
Si entras en internet te darás cuenta de que cada vez hay más negocios que usan el copywriting para destacar y vender más.
Por eso cualquier persona que tenga un negocio online debería hacerse esta pregunta?
A ver.
Puedes pensar que sí, que está muy bien y que estás de acuerdo con esto, pero que hay otras cosas que influyen más a la hora de vender.
Y estás en lo cierto.
Si no tienes claro quién es tu cliente ideal, si no tienes producto que un nicho de mercado desee y/o necesite, si tu web está criando telarañas… Entonces no deberías preocuparte por tus textos porque de nada sirve tener textos persuasivos que nadie lee.
Pero estoy casi segura de que este no es tu caso.
Probablemente ya tienes claro quien es tu cliente, tienes algo que le soluciona un problema o le satisface un deseo, tienes una comunidad y una web que recibe más o menos visitantes cada día y venden.
Pues si es así, en teoría ya tienes todo lo que necesitas para seguir vendiendo más y mejor.
También puedes pensar que no es necesario un copywriter que revise tus textos porque puede hacerlo tu sobrina, la que ha ganado un premio de redacción en el cole o el amigo de tu cuñado que tiene palique y además ha hecho un curso de oratoria .
De hecho, visto así también puedes ahorrarte al arquitecto para construir tu casa porque eres un hacha creando estructuras con juegos de bloques de construcción
O montar un restaurante porque todas las recetas que pruebas en tu casa te salen exquisitas.
Pero reconócelo. No cuela.
Uno no necesita ser arquitecto ni cocinero para distinguir lo que es una buena construcción de una chapuza, ni lo que es alta cocina de cocina de ir por casa.
De la misma manera que no hace falta saber de copywriting para darte cuenta si un texto engancha y motiva a actuar o te pide que salgas corriendo.
Qué sí. Que es verdad que también hay la opción de la Inteligencia artificial.
Lástima que si no conoces y dominas los principios psicológicos de la persuasión, ni cómo ni cuándo aplicarlos, el resultado es parecido (solo que un poco menos espontáneo) al que obtienes cuando es tu sobrina o el amigo de tu cuñado quienes escriben los textos de tu negocio.
Y es importante que lo tengas en cuenta porque,
Y ahora,
Solo tienes que responder a estas dos preguntas:
Vale. Ahora ya lo has averiguado.
Visto esto,
¿Qué significaría para ti aumentar la reputación, la autoridad y el número y la calidad de los clientes de tu negocio?
Me refiero a ganar más dinero, de manera más sencilla y acortando los tiempos para convertir a un cliente potencial en cliente.
¿Cuánto podría suponer en beneficios para tu negocio?
Y en función de esto,
¿Qué estarías dispuesto a hacer para conseguirlo?
¿Cuánto estarías dispuesto a invertir, teniendo en cuenta que…
…Haciendo una comparativa, lo que te puede costar un comercial con un sueldo neto (pongamos) de 1200€ al mes es aproximadamente unos 24.000€ al año?
¿Qué dices?
¿500.000? ¿200.000? ¿15.000? ¿3.000?
Por cierto, ¿sabes qué pasó con mi negocio online después de que la clienta del correo visitase mi tienda y acabase comprando?
Pues que me di cuenta de que la falta de clientes en mi web era, en gran parte, debido a los textos que estaba usando (no estaba logrando diferenciarme de mi competencia ni persuadir a mis clientes potenciales de que era la mejor opción)…
y empecé a utilizar el copywriting y algunas acciones estratégicas persuasivas.
En pocas semanas multipliqué por 6 los resultados que estaba teniendo y que no había conseguido aumentar a pesar de todo el trabajo y el dinero invertido durante varios años.
Dicho esto,
Este precio de risa es por dos motivos:
(No escribo tus textos. Eso es un servicio aparte que puedes contratar en el caso de que decidas una vez hecho este primer paso. Pero con todas las indicaciones que te daré, posiblemente puedas reescribirlos de nuevo de tú mismo o tu equipo).
Antes de darte una respuesta voy a estudiar mínimamente tu negocio, a tu cliente y a tu competencia.
Luego te daré el detalle de todas las mejoras y/o cambios que puedes hacer para que tus textos sean más persuasivos y generen más deseo en tu cliente potencial.
Para ello no voy a escatimar en tiempo ni en trabajo para darte toda esa información que necesitas tener.
Porque antes de ponerme a revisar tus textos necesito comprender más de tu negocio, de lo que ofreces y de ti (de tus valores, tu estilo, tu manera de comunicarte…).
Este trabajo es muy personal y distintito para cada negocio porque lo que dicen tus textos te están representando a ti y a tu negocio.
Por lo tanto, si no tienes un mínimo de tiempo para que hablemos, para que respondas a algunas cuestiones o para poder llamarte si tengo alguna cosa que preguntar, este servicio no te conviene porque no vas a poder sacarle todo el partido para el que ha sido creado.
La razón es muy sencilla: solo acepto trabajar con personas que se toman su negocio tan en serio como yo me tomo el mío.
Y conocer a la persona en quién confías aspectos importantes de tu marca es lo mínimo que hace cualquier negocio profesional.
Cuando te entrego todas las notas y sugerencias de la revisión que he hecho de tus textos, ya he invertido un tiempo y un trabajo en tu negocio.
Por eso te recomiendo que antes de contratar este servicio visites mi web, entres en mi lista de suscripción y leas algunos correos.
Supongo que eres un adulto con criterio propio.
Mi responsabilidad es que tus textos mejoren y que comprendas por qué te digo lo que te digo para que, si quieres reescribir o escribir nuevos textos, éstos sean más persuasivos.
La tuya es decidir si quieres que trabajemos juntos o no y tomar una decisión con toda la responsabilidad que ello conlleva
Así que será como un pequeño adelanto para que puedas probar con un riesgo ridículo antes de decidirte
Lo que te llevas con esta revisión:
y te responderé en menos de 48 horas